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Zorzales: “Seguridad para la caza y el cazador.”

Zorzales: “Seguridad para la caza y el cazador.”

Ya con la entrada del frío son muchos los que se imaginan echados en el sofá con la manta o junto al brasero, pero también somos unos cuantos, y no pocos precisamente, los que cambiamos esa imagen por la de patearnos el monte junto a nuestro perro tras los zorzales. Pues ya llevamos varios meses con el característico chip-chip de esta migratoria, metido en nuestra mente, y cuya caza levanta verdaderas pasiones entre quienes la practicamos.

 

Andaremos por áreas muy diversas, desde limpios pero densos olivares hasta aquellos rincones más apretados y sucios propios de barrancos y umbrías, cazando desde puesto fijo o al voleteo. Y es en esta diversidad de ambientes y modalidades donde siempre debe premiar un aspecto común en todas ellas, que no es otra cosa que la seguridad.

 

Seguridad tanto hacia nosotros como al resto de compañeros, y es por ello qué debemos ser cautos y prudentes, pues como bien dice el refrán: “más vale prevenir que curar”. Ya por ley debemos vestir prendas reflectantes de alta visibilidad en puesto fijo además de respetar las distancias de seguridad entre puestos y no moviéndonos de él, asegurándonos de que el resto de los puestos tengan clara nuestra ubicación. Nunca está de más el uso de gafas de protección o cascos que protejan del ruido del disparo siempre y cuando no disminuyan estos nuestra capacidad auditiva en condiciones normales.

 

Pero no solo en la modalidad desde puesto fijo es dónde hay que priorizar la visibilidad. En la caza al voleteo, ya sea solo o con más compañeros, es muy importante el seguir usando las prendas antes comentadas, ya que como iremos batiendo el monte tras los zorzales habrá momentos en los que lleguemos a mimetizarnos con el entorno. Por ello, como consejo personal, deberíamos aumentar el grado de seguridad dotándonos de mayor visibilidad con el uso de prendas reflectantes de mayor tamaño, como chalecos, además de otros como gorras o brazaletes que ya usamos en puestos fijos.  

 

Si hay algo que no debemos olvidar es llevar siempre el seguro puesto y quitarlo solo en el momento del disparo, pues esto evitará que ante el roce con alguna rama o algún resbalón se produzca una detonación accidental del cartucho que alimenta el arma.

 

Si andamos por zonas de vegetación densa y apretada es importante revisar de vez en cuando que el cañón de nuestra escopeta no se encuentre obstruido por algún resto vegetal.

 

Como digo en el título, tan importante es velar por nuestra seguridad como cazadores, como por la seguridad de la caza en sí. Aportando nuestro granito de arena siempre que sea necesario en pro de la defensa, conservación, divulgación e investigación de la caza y lo que ello conlleva.

 

Esto es algo que la compañía de los cazadores, Mutuasport sabe muy bien, ya que este año han creado y financiado totalmente el proyecto “ZORZALES” que cuentan con la coordinación de la Fundación Artemisan y Real Federación Española de caza y la colaboración de Zorzaleros Españoles y la Universidad de Córdoba. Este proyecto está centrado en la monitorización, seguimiento y gestión del zorzal con el objetivo de estudiar los factores que influyen en la migración y dinámica poblacional de esta ave migratoria a nivel nacional. Un estudio muy prometedor y de vital importancia para la continuidad en el futuro de esta práctica.

 

En el que como era de esperar, los cazadores jugamos un papel primordial en su desarrollo. Pues uno de los pilares fundamentales del proyecto se basa en la ciencia ciudadana, en la que cazadores y gestores podemos (¡y debemos!) participar en la toma de datos mediante los censos realizados en nuestros cotos gracias a la herramienta del “Observatorio Cinegético”.

 

Participación cuyo esfuerzo no supera las 5 horas al año ya que sería repetir dos veces el mismo recorrido de entre 4-6km en el periodo temprano y tardío de migración durante la temporada de caza. O colaborando como los denominados “Cotos Zorzaleros” en los que además de estos censos a pie, tomaremos datos del paso por los puestos días previos a las tiradas y del número de capturas tras estas.

 

Obteniendo como fruto del trabajo unos datos, de valor incalculable, con los que se promoverá el seguimiento y aprovechamiento sostenible de las distintas especies de zorzal.

 

Demostrando una vez más, la implicación del cazador en la conservación y gestión del medio, en este caso centrándonos en esta migratoria, para así asegurar su bien estar poblacional y poder seguir disfrutando y jugando algún que otro lance año tras año.

 

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Antonio José Castán Sánchez.

Biólogo y Cazador Federado de Andalucía.

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