Puesto doble y puesto desdoblado en caza: riesgos y medidas de seguridad
En cualquier jornada cinegética, la seguridad debe ser siempre lo primero. Dentro de todas las medidas preventivas, aquellas relacionadas con la ubicación de los cazadores y las distancias de seguridad son especialmente críticas. No debemos olvidar que la caza es una actividad de carácter colectivo, y esa dimensión social, que tantos momentos gratos ofrece, también puede derivar en riesgos graves si no se gestionan correctamente.
Entre los factores que más influyen en la siniestralidad en la caza se encuentran dos situaciones muy comunes: el puesto doble y el puesto desdoblado. Conocer qué implican, cómo se diferencian y por qué suponen un riesgo es esencial para minimizar accidentes.
¿Qué es un puesto doble?
El puesto doble se da cuando dos o más cazadores comparten el mismo puesto portando armas. Aunque esta práctica puede parecer inofensiva si se toman precauciones, en la realidad suele ser fuente de incidentes, tanto en modalidades de caza mayor (como monterías, batidas o ganchos) como en la caza menor desde puesto fijo.
El riesgo principal radica en la cercanía física entre cazadores armados, que puede dificultar el control de los ángulos de tiro y la visibilidad mutua, especialmente en momentos de tensión o cuando el objetivo aparece de forma repentina.
¿Y un puesto desdoblado?
En el caso del puesto desdoblado, dos cazadores se separan físicamente del puesto fijo, cada uno portando su arma. Aunque esta situación también puede parecer más segura al estar físicamente separados, supone un riesgo adicional si no se respeta una correcta señalización y las distancias mínimas de seguridad.
Al estar fuera del puesto original, puede haber confusión sobre la ubicación exacta de los compañeros o sobre si un cazador ha cambiado de sitio. Esto puede llevar a situaciones peligrosas, especialmente cuando la visibilidad es reducida o hay vegetación densa.
Riesgos asociados y cómo prevenirlos
La clave para reducir los riesgos del puesto doble en la caza y del desdoblado es una: respetar las distancias y mantener una comunicación constante.
Algunos consejos fundamentales:
Evitar compartir puesto armado: Siempre que sea posible, una escopeta o rifle por montero.
No disparar simultáneamente: Coordinar los turnos de disparo y asegurarse de que uno tiene el control antes de actuar.
Visibilidad ante todo: Ser visto es tan importante como ver. Ropa visible, brazaletes y señalización adecuada son imprescindibles.
No disparar a bulto: La ley considera imprudente disparar sin confirmar que el objetivo es una especie cinegética.
Recordemos que en cualquier batida, gancho o montería, compartimos un espacio reducido y portamos armas. Sea o no una práctica prohibida por la normativa de la Comunidad Autónoma en la que cazamos, debemos actuar con responsabilidad y sentido común.
La caza es una actividad apasionante que debe vivirse con intensidad, pero siempre con la máxima responsabilidad. Conocer y evitar situaciones como el puesto doble o el desdoblado puede marcar la diferencia entre una buena jornada de caza y un accidente lamentable.
Si puedes dividir el riesgo, no lo multipliques.




