- El sector cinegético advierte de que una prohibición sin alternativas viables ni aval científico tendría un fuerte impacto económico, social y ambiental, y reclama que Europa garantice soluciones seguras antes de imponer nuevas limitaciones.
- Mutuasport, mutua de referencia en seguros de caza, alerta de que un cambio normativo precipitado también generaría incertidumbre en las pólizas de responsabilidad civil y seguridad de cazadores, armerías y federaciones.
Madrid, 24 de junio de 2026.
La Real Federación Española de Caza (RFEC) exige al Gobierno central que se oponga a la prohibición de la munición de plomo en la caza y que defienda ante las instituciones europeas una posición basada en criterios científicos, técnicos y socioeconómicos que evite poner en riesgo el futuro de la actividad cinegética en España.
La próxima semana, el Parlamento Europeo y los Estados miembros abordarán la propuesta impulsada en el marco del Reglamento REACH para limitar el uso del plomo en la caza. Los cazadores españoles denuncian que el proceso avanza sin que se hayan presentado estudios técnicos concluyentes que acrediten que las alternativas disponibles reducen de forma efectiva el riesgo toxicológico, al tiempo que garantizan la seguridad del cazador y de sus auxiliares frente a posibles rebotes, la eficacia de la munición y el bienestar animal.
El sector recuerda que se llega a este debate sin que Europa haya concretado todavía una alternativa que permita mantener la práctica de la caza desde el punto de vista económico, social y técnico. Advierte, además, de que algunos de los materiales propuestos como sustitutos no son compatibles con todas las armas existentes, y que una transición acelerada —sin los estudios científicos pertinentes— generaría un impacto negativo significativo para cazadores, fabricantes, armerías y otros sectores vinculados, incluido el asegurador.
Un estudio de la Federación Europea de Tiro Deportivo (ESSF), basado en más de 18.000 encuestas, señala que un 25% de los cazadores podría abandonar la actividad y un 30% reducir su práctica ante una prohibición generalizada del plomo en la munición.
«El objetivo debe ser compatibilizar la protección del medio ambiente con la realidad de una actividad que contribuye a la conservación de los ecosistemas, al control de poblaciones de determinadas especies y a la prevención de problemas como los daños agrícolas o la expansión de enfermedades como la Peste Porcina Africana», señala Josep Escandell, presidente de la RFEC.
El sector cinegético nacional también critica la posición mantenida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) durante la tramitación europea, al considerar que no se han atendido suficientemente las aportaciones técnicas de los cazadores españoles ni se ha abierto un proceso de diálogo orientado a una transición ordenada. Para la RFEC, cualquier cambio normativo debe contar con la participación de cazadores, industria armera, expertos técnicos y administraciones públicas, y contemplar medidas que permitan una adaptación progresiva y una evaluación real de las alternativas disponibles.
Mutuasport: «Una transición sin garantías técnicas traslada incertidumbre también a los seguros del sector»
Como mutua aseguradora especializada en el sector cinegético, Mutuasport comparte la preocupación de la RFEC y subraya que el debate europeo sobre la munición de plomo no es solo una cuestión medioambiental o deportiva, sino también un asunto que afecta directamente a la gestión del riesgo en la actividad cinegética.
Desde Mutuasport se recuerda que las pólizas de responsabilidad civil, accidentes que cubren a cazadores y sociedades de cazadores, se basan en parámetros de riesgo ampliamente contrastados sobre el comportamiento balístico, la eficacia y la seguridad de la munición de plomo. La introducción acelerada de materiales alternativos, sin una validación técnica homogénea a nivel europeo, podría alterar esos parámetros e introducir nuevas incertidumbres en la valoración y cobertura de riesgos: mayor probabilidad de rebotes, diferencias de alcance y penetración, o variaciones en la eficacia que repercuten en la seguridad de cazadores, acompañantes y auxiliares.
«Como aseguradora del sector, nuestra prioridad es que cualquier cambio en la munición se haga con garantías técnicas y de seguridad suficientemente probadas. Una transición improvisada no solo pone en riesgo la continuidad de la actividad cinegética, sino que también dificulta nuestra capacidad de seguir ofreciendo coberturas ajustadas y sostenibles a cazadores y entidades del sector», señala José maría Mancheño, presidente de Mutuasport.
La mutua se suma así a la petición del sector cinegético de que cualquier modificación normativa se acompañe de un periodo de adaptación progresivo, estudios técnicos rigurosos y un diálogo real con todos los actores implicados —incluido el sector asegurador—, de forma que la transición hacia nuevas municiones no comprometa ni la seguridad de los cazadores ni la viabilidad de los servicios que dan respaldo a su actividad.
«Ante el próximo debate europeo, los cazadores reclaman al Gobierno de España que defienda una posición responsable y que no apoye restricciones que puedan comprometer el futuro de la actividad cinegética sin que existan previamente soluciones técnicamente contrastadas, seguras y viables», concluye Escandell.




